De forma errónea, se puede considerar que los toboganes acuáticos infantiles siguen una lógica a nivel de diseño, de requisitos técnicos y de operación, simplemente como si fueran una versión a pequeña escala de toboganes acuáticos de mayor tamaño.
Sin embargo, la evaluación de la llegada, la profundidad, los accesos y el entorno de una zona infantil exige un enfoque técnico distinto, más aún cuando el perfil de usuario de estas instalaciones se trata de población infantil.
Las propias normativas internacionales ya tienen en cuenta esta división entre toboganes acuáticos infantiles y de adultos en la propia clasificación de tipologías en vigor. Si quieres repasarlas, puedes consultar nuestros artículos publicados sobre la clasificación de toboganes acuáticos de la normativa europea EN 1069 y la clasificación de los toboganes acuáticos según la normativa ASTM.
En este artículo nos vamos a centrar más en la parte técnica y analizar los principales requisitos de diseño y operación que establece la normativa europea EN 1069 sobre toboganes acuáticos infantiles.
1. Requisito de profundidad de llegada en toboganes acuáticos infantiles
En los toboganes acuáticos infantiles (tipos 1.1, 1.2, 2.1 y 2.2), la normativa EN 1069 relaciona la profundidad del vaso con la distancia vertical que existe entre el extremo de la superficie de deslizamiento y el propio fondo de la piscina.

La norma establece dos referencias principales para este cálculo:
H: distancia vertical entre el extremo de la superficie del tobogán y el fondo del vaso de llegada.
D: profundidad del agua en la piscina de llegada.
La idea clave que debemos extraer aquí es que la profundidad del agua depende siempre de dónde termina físicamente la estructura del tobogán respecto al suelo de la piscina.
Tal y como se aprecia en la tabla, a medida que la distancia vertical aumenta, la normativa marca una profundidad mínima mayor.
| Distancia de caída y profundidad requerida para toboganes infantiles (h inferior a 3 m) | Profundidad del vaso (d) en mm |
| 0 ≤ h < 100 mm | d ≥ 100 mm |
| 100 ≤ h < 300 mm | d ≥ 300 mm |
| 300 ≤ h < 700 mm | d ≥ 500 mm |
| 700 ≤ h < 1200 mm | 1000 ≤ d < 1350 mm |
Esta escala progresiva arranca pidiendo una profundidad de al menos 100 mm para las diferencias de altura más bajas y va subiendo hasta situarse entre los 1000 mm y los 1350 mm cuando la distancia entre el extremo del tobogán y el fondo oscila entre 700 mm y 1200 mm.
Sin embargo, en la práctica totalidad de casos en los que hemos trabajado durante toda nuestra trayectoria nunca vemos una instalación con toboganes acuáticos infantiles que vaya más allá del segundo de los escenarios establecidos por la norma (distancia entre 10 y 30 centímetros y entre 30 y 50 centímetros de profundidad).
2. Requisito de espacio libre tras la salida del tobogán infantil
La norma EN 1069 también recoge las distancias mínimas que deben respetarse desde la boca de salida del tobogán hasta cualquier tipo de obstrucción.
| Tipo de tobogán | Distancia mínima hasta cualquier obstrucción |
| Tipo 1.1 | 1,25 m |
| Tipos 1.2, 2.1 y 2.2 | 3 m |
Este dato cobra especial relevancia en las piscinas infantiles porque suelen agrupar muchos elementos lúdicos cercanos.
Aunque el tobogán parezca impecable al analizarlo de forma aislada, un muro, una escalera, otro juego acuático o incluso una zona de paso muy transitada pueden interferir en la trayectoria final del usuario y comprometer la seguridad de la instalación.
3. Requisito de caudal mínimo de agua
El flujo de agua necesario cambia en función del tipo de tobogán infantil.
| Tipo de tobogán | Caudal mínimo de agua |
| Tipo 1 | Al menos 0,18 m³/h |
| Tipo 2 | Al menos 2,4 m³/h |
Este aspecto aporta mucho valor al análisis técnico porque nos recuerda que estas instalaciones acuáticas no se pueden revisar únicamente midiendo su altura o revisando su forma geométrica.
El flujo de agua condiciona completamente el deslizamiento real y hay que tener en cuenta que las pequeñas variaciones de caudal se notan mucho más durante el uso cuando hablamos de un público infantil.
4. Aplicación de los requisitos técnicos de acceso para toboganes infantiles según la norma EN 1069
En los requisitos de acceso recogidos para toboganes infantiles de tipos 1 y 2, los espacios entre peldaños deben ser inferiores a 110 mm para evitar atrapamientos.
El impacto operativo de una escalera mal dimensionada es enorme, ya que, si a los usuarios infantiles les cuesta subir o necesitan el apoyo constante de un adulto para avanzar por los escalones, el ritmo general de la instalación se viene abajo antes de que el niño llegue siquiera al punto de salida.
Evaluar correctamente estos accesos pasa por comprender la ergonomía y los movimientos de los más pequeños descartando de entrada la idea de que una instalación infantil se soluciona simplemente diseñando una escalera convencional a un tamaño menor.
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