El tobogán tipo «bowl», o también conocido como “olla” es probablemente la tipología de tobogán acuático que más atención concentra para muchos usuarios de parques acuáticos. Su geometría circular es única, y su impacto visual dentro del parque es inmediato, en muchas ocasiones suele ser la atracción que aparece primero en cualquier imagen promocional de la instalación.
Cómo se ajusta un tobogán Bowl dentro de las normativas internacionales
Atendiendo a la normativa europea EN 1069, el tobogán Bowl corresponde a un tipo 10. La norma lo define como una ‘combinación de toboganes en la que el usuario llega desde un tramo previo, normalmente toboganes, tipo 3, 4 o 5, haciendo de transición al elemento circular, realizado en el interior una trayectoria espiral antes de caer al vaso de recepción/piscina por la apertura inferior o bien continuar hacia un tramo adicional, pista de frenado.
Por su parte, dentro de la norma americana ASTM F2376, el tobogán Bowl encaja en la categoría de specialty slides, donde se agrupan diseños especiales con geometrías no estándar. En este caso, la norma apunta a que ‘el usuario llega desde un tramo previo, accede a un elemento circular y desciende a través de él en trayectoria espiral antes de caer al vaso de recepción/piscina por la apertura inferior o bien continuar hacia un tramo adicional, pista de frenado.
En ambos casos, esa geometría no estándar lo distingue del resto de tipologías y obliga a un análisis específico de cada parte de la secuencia. Para más información en detalle sobre su clasificación, puedes consultar nuestros post sobre la clasificación de toboganes acuáticos según la normativa EN 1069, así como nuestro post sobre clasificación de los toboganes acuáticos según la normativa ASTM, donde se atienda a cómo encajan las distintas tipologías dentro del mapa completo de toboganes para cada sistema normativo.
Las partes del bowl y lo que condiciona cada una
Diseñar un tobogán Bowl exige entender la atracción como una secuencia ininterrumpida, en la que cada tramo depende directamente del anterior. Un buen diseño técnico parte obligatoriamente de esta base.

Las características de diseño del previo de acceso, condicionan la velocidad y la forma en la que el usuario entra al elemento circular, por lo que esa llegada debe quedar bien resuelta, ya que prepara toda la secuencia posterior del deslizamiento.
Después aparece la transición de entrada al recorrido en espiral. En este punto cambia la geometría de la atracción y, por eso, la unión entre ambos tramos merece una atención especial durante el diseño.
Una vez dentro del elemento circular, el usuario describe una trayectoria en la que se combinan velocidad lineal y aceleración centrífuga. El diámetro del bowl, la pendiente de la espiral y el caudal de agua influyen directamente en el comportamiento del recorrido y en la velocidad con la que el usuario llega a la apertura inferior.
La importancia de un correcto cálculo de caudal para el buen funcionamiento del tobogán Bowl
Sobre el caudal conviene tener presente un matiz importante. Para este tipo de tobogán, tanto la norma euroepa EN 1069 como la ASTM F2376 no fija un valor mínimo o máximo específico, de modo que ese parámetro queda definido en la documentación técnica del fabricante, debe quedar bien justificado dentro del proyecto y en la puesta en marcha.
En la práctica, el Bowl necesita una lámina de agua continua a lo largo de toda la espiral para mantener unas condiciones de deslizamiento estables, por lo que la definición hidráulica forma parte del diseño de la propia atracción y no puede tratarse como un ajuste secundario.
La salida hacia la piscina de recepción también merece una lectura propia. En esta tipología, la normativa establece que el radio de la piscina de recepción debe ser al menos un metro mayor que el radio de la apertura de salida del tobogán. Este criterio vincula directamente la geometría de la salida con el dimensionado del vaso de recepción/piscina, por lo que ambas decisiones deben coordinarse desde el inicio del proyecto, dado que la definición de una afecta de forma directa a la otra. También se debe tener en cuenta la profundidad del vaso de recepción/piscina por requisito indispensable.
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